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Independiente-Estudiantes, Superliga: el Pincha aprovechó los errores del Rojo y lo desconectó del campeonato

Primera A29 January, 2018

Independiente y Estudiantes representan las dos corrientes más opuestas del fútbol argentino. Hay una diferencia a la hora de entender el juego que los convierte en antagonistas naturales, en equipos que maduraron a lo largo del tiempo por caminos distintos. Anoche, en el estadio Libertadores de América, chocaron dos clubes históricos, de raza, con miradas distintas, en un duelo parejo. El Pincha, que fue a Avellaneda para buscar un error de su rival, dio vuelta el resultado y lo ganó a su manera, 2 a 1. Lo desconectó al Rojo del campeonato.

Independiente tiene la mirada en la final de la Recopa Sudamericana. Lejos de Boca en la Superliga, que cada semana saca más ventaja, el gran objetivo inmediato pasa por la construcción del mejor equipo posible para enfrentar los dos partidos contra Gremio. Falta poco y Holan pretende alcanzar una versión que se parezca a la del año pasado antes de que sea demasiado tarde. El miércoles 14, en Avellaneda, será el primer encuentro. La revancha será el 21, en Porto Alegre, donde habrá un campeón. Ayer, de todos modos, fue un paso en falso: Estudiantes, en la mitad de la tabla, le dio un golpe en su propia casa.

El resumen del partido

A los cinco minutos Independiente ya había desatado una tormenta. Primero Fernández, luego Gigliotti. Si ante Rosario Central el equipo de Holan no supo traducir su dominio en goles, ayer, una vez más, le costó acertar en el último movimiento.

Estudiantes, a su manera, buscó en los errores del Rojo un motivo para pasar al frente. Así fue como Bernardi construyó un equipo duro, batallador en el mediocampo, para que sus dos delanteros, Otero y Rodríguez, encararan a una defensa improvisada. Sin Amorebieta ni Franco -lesionados-, Holan tuvo que ensamblar una línea nueva, que con el partido fue sufriendo modificaciones.

Dominó durante varios minutos el local, pero no lo pudo extender a lo largo del tiempo. Dejó crecer a Estudiantes, que dependía de sus puntas. A poco del cierre del primer tiempo, de hecho, Otero, de muy buena actuación, estuvo cerca de dar una estocada. Independiente respondió con un intento de Gigliotti que contuvo Andújar. Los rebotes, está claro, no suelen quedarle nunca al equipo de Holan.

Para la segunda parte Holan rearmó a su equipo. Quitó a Sánchez Miño e introdujo al Torito Rodríguez, quien se acomodó a la derecha de Jonás Gutiérrez, posicionado como volante central. Domingo pasó de líbero y Bustos se recostó como carrilero por la derecha para darle profundidad al Rojo, algo que necesitaba. El engranaje se alineó.

Bustos fue justamente quien desanudó el partido. El joven lateral, que estaba como stopper, modificó su GPS y empezó a hacer lo que mejor hace. Le dieron la banda, su lugar en el mundo, y creció. De sus pies iba a nacer el desahogo de todo un estadio.

El reloj marcaba cinco minutos del segundo tiempo cuando Bustos, parado en posición de lateral profundo, sacó un centro preciso, justo, que Gigliotti, un cazador de oportunidades, transformó en gol. Parecía la ocasión perfecta para que el equipo de Holan, en ventaja y con menos presión, mejorara el funcionamiento. Pero ocurrió todo lo contrario.

Con Meza desconectado y falto de frescura, a Independiente se le atoró la pelota en la zona media. Siempre uno de los habituales puntos altos, anoche lució impreciso. El equipo lo sintió.

Estudiantes no se achicó y, necesitado, fue por el empate. Pasó poco tiempo, cuando llegó el empate: Iván Gómez puso la igualdad, tras un evío de Dubarbier.

Un error de Campaña en la salida lo capitalizó Otero; vivo, esperó y capturó una pelota suelta que había dejado el arquero uruguayo. Corrió unos metros y definió. Debe haber sido el gol más fácil de su carrera, también el del triunfo de Estudiantes que desconectó al Rojo de la carrera por el título.