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La conexión de Chabás a El Cairo, el perfeccionismo y una mirada sobre Simeone según Cúper

Fútbol Internacional8 February, 2018
Cúper, el obsesivo: "Voy al cine, escucho una frase de la película y agarro el celular y la copio. PIenso: esto, algún día, en una charla, puede usarse"
Cúper, el obsesivo: “Voy al cine, escucho una frase de la película y agarro el celular y la copio. PIenso: esto, algún día, en una charla, puede usarse” Fuente: LA NACION – Crédito: Mauro Alfieri

Un triángulo. “Ahí, cerquita de Casilda, de donde es Sampaoli”, traza las coordenadas en el sur santafesino para hablar de su pago, Chabás, donde Héctor Cúper siempre regresa. Vive en Palma de Mallorca, su paraíso, el centro de operaciones familiar y laboral. Y el puente aéreo se completa con El Cairo, residencia temporal desde hace casi tres años. Paradojas del destino, al perdedor le llovieron ofertas en los últimos meses. Ese tipo de propuestas económicas que conmueven. “Rechacé todo, yo quiero dirigir el Mundial. Vinieron a buscarme, pero no, no. Es un Mundial “.

Hace 8 años que lo atrapó el golf. Un handicap de 17/16. se las ingenia. Quizá sea el mejor lugar para evadirse, porque generalmente es rehén de su pasión. “Es difícil sacarse el chip. Yo puedo ir a un lugar turístico, voy a las pirámides de Giza, por ejemplo. Pero, ¿con quién voy? Con la gente del fútbol, entonces estamos viendo, conociendo, y en un momento alguno cuenta que Fulano tuvo un problema, que se desgarró. Y el chip lo tenés siempre, absolutamente siempre. Y no hay que sacárselo. No, no. Fui a Chabás a ver a mi hermana y justo jugaban Huracán-River., y me puse a ver Huracán-River. El fútbol no me lo puedo sacar de encima; el que lo logra, lo felicito. Por ejemplo, voy al cine, escucho una frase de la película y agarro el celular y la copio. ‘Esto algún día, en una charla, puede usarse’, pienso. No, no me puedo desenganchar”, subraya.

Cintia, su compañera de siempre, hace años que gira por el mundo con él. “A mi mujer la incorporé al fútbol, porque entendí que era una manera de seguir hablando. de fútbol. Mil veces me descubro frente a un video diciéndole ‘ves, acá estamos presionando mal’. Y varias veces me hizo observaciones que me dejaron pensando”. En su cuerpo técnico actual solo hay un argentino: su entrañable amigo José Fantaguzzi, combativo volante del Ferro de los años 80.

-¿Qué imágenes cree que se le cruzarán el día del debut contra Uruguay?

-Va a sonar cursi, pero me imagino que voy a pesar en toda la gente que estuvo cerca todos estos años. Me imagino hoy y, ya me emociono. Sin un montón de afectos, hay cosas que uno no puede lograr. El afecto te da la pasión, el estímulo, la motivación, el impulso. Si voy a jugar un Mundial, miro para atrás y no hay nadie., ¿de qué sirvió todo? Si le gano a Uruguay y nadie se alegra., ¿de qué sirvió todo? En los afectos voy a pensar.

-Una mirada sensible que desafía su condición de duro.

-Yo, más que duro, soy serio. Mi mujer dice: ‘Si vos no fuiste a la cancha y sale Héctor, no sabés si ganó, empató o perdió’. Es verdad, salgo con la misma cara, tal vez por dentro estoy que vuelo. Y tengo otra cosa que descubrió mi mujer: cuando pierdo duermo fenomenal, y cuando gano no me puedo dormir. ¡Tengo que ir al psicólogo!, pensé. Y mi mujer encontró la explicación: ‘Cuando ganás lo querés festejar y no te querés dormir, pero cuando perdés, que cierren todo, vamos a dormir y mañana vamos a pensar qué hacer’. Y es cierto”.

De chico, Cúper fue lavacopas y cadete de un banco. Se crió con su abuela Rosa, a la que define como “una mujer extraordinaria”.La recuerda como una mujer llena de sabiduría intuitiva. “Ella me enseñó: pensar en grande para alcanzar cierta altura. Si vas a lo pequeño, es posible que no llegues ni a lo pequeño. Me repetía que la educación era fundamental. Me inculcó la importancia de cumplir los horarios, asumir las responsabilidades y mantener la honradez por encima de todo”.

-¿Qué lo irrita? -Las excusas. En el Al Wasl, en Dubai, tenía un problema: los jugadores llegaban 10, 15 minutos tarde y me decían que el tráfico, que esto, que lo otro.. ¿Les iba a poner multa? ¡Si todos tienen un Mercedes Benz, no les dolía eso! Entonces les dije: ‘Miren muchachos, si llegan 5 minutos tarde, después de la práctica van a correr 1 kilómetro; 10 minutos, 2 kilómetros.’ Se solucionó el problema. Odio las excusas. Ni yo me quiero poner excusas. ¿Juego contra la Argentina? Ahhh, bueno, pero ellos tienen a Messi, a Agüero, a Di María. No, no, no, flaco, no, vos sos entrenador. solucionalo, no hay excusas. ¿Qué son más fuertes y tienen más dinero? Nooooo, no, es tu trabajo, es tu profesión.

Obsesivo confeso, perfeccionista. El rigor táctico es uno de los sellos de Cúper. Sus equipos son compactos, con excesiva preponderancia defensiva. Si los conjuntos de fútbol son la imagen de sus técnicos, esta frase de Cúper lo explica todo: “Me gusta la disciplina, pero bien entendida: no los gritos ni acá mando yo y sí señor. Me gusta el orden. Ya lo dijo la Madre Teresa de Calcuta, no Héctor Cúper: la disciplina es el secreto del éxito. Hablo de la disciplina japonesa; ellos no son unos genios, son nada menos que disciplinados”.

Cúper: "Simeone ha tenido una evolución increíble, y eso es producto de la autoexigencia que se ha impuesto. A veces lo miro, y un poco me veo yo cuando era joven"
Cúper: “Simeone ha tenido una evolución increíble, y eso es producto de la autoexigencia que se ha impuesto. A veces lo miro, y un poco me veo yo cuando era joven” Fuente: LA NACION – Crédito: Mauro Alfieri

Pregunta y respuesta

-¿Dónde se para en el debate por la importancia de la posesión de la pelota?

-Lo único que un día va a cambiar este fanatismo por la posesión es si resuelven que tener la pelota vale un gol. Entonces, si yo la tengo cerca de mi área, y eso significa ir ganando 1-0, el rival va a tener que venir. Insisto: cada uno con lo que tiene, elige el camino. ¿Qué es jugar bien? Sí, todos sabemos qué es jugar bien con la pelota, estamos de acuerdo, pero a veces miro a algunos equipos y digo ‘faaa, que lo parió, hay que entrarle a este equipo, qué bien defienden’. Y no quiere decir que estén metidos adentro del área, no, defienden bien, se estructuran, cubren los espacios, cortan entrelíneas.

-El Atlético de Madrid de Diego Simeone.

-¡Bueno! Ahí está, para mí su equipo juega bien. Simeone ha tenido una evolución increíble, y eso es producto de la autoexigencia que se ha impuesto. A veces lo miro, y un poco me veo yo cuando era joven. El temperamento. Él se impuso una gran autoexigencia y eso lo ha llevado a ser uno de los mejores. Está detrás de un montón de detalles, y aunque pueda recibir algunas críticas, ha convencido a los que salen a jugar a la cancha. Un entrenador tiene que convencer a esos. El Cholo Simeone ha hecho un trabajo extraordinario. Porque el Atlético de Madrid es un equipo de los grandes, con figuras importantes, y sin embargo lo ves jugar y todos corren, todos presionan, todos atacan, y el colectivo está por encima de todo. Y ese es mi concepto del futbol.

-¿Y que piensa de Pochettino? Otra escuela.

-Está alcanzando un gran nivel. en la prensa se habla del Real Madrid, nada menos. El fútbol inglés es una muy buena escuela y me gustan los equipos de Pochettino. A mí me gusta ver a los jóvenes porque aprendo todos los días. Nunca tuve contacto con él, pero hace años que en España ya se hablaba muy bien de él, desde su época en Espanyol. No sé cómo será su carácter., pero el carácter de un entrenador hay que mirarlo dentro de la cancha. Uno lo ve más tranquilo que a Simeone, pero tal vez las cosas van por dentro. Ojo que acá también hay buenos entrenadores, como el Mellizo Barros Schelotto, Marcelo Gallardo.